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domingo, 26 de enero de 2014

Morcilla de Arroz (Morcilla de burgos)



Morcilla de arroz
(Morcilla de Burgos)
 

Ingredientes:

  • 1kg arroz
  • 3 kg de cebollas orcal o valenciana
  • 800 gr de manteca de cerdo
  • 50 gr de pimentón dulce
  • 20 gr de pimienta negra
  • 20 gr de pimentón picante
  • 80 gr de sal
  • 70 cl. de sangre
  • Una cucharadita de anís molido
  • Tripas de cerdo gordas, una madeja, según las morcillas que queramos hacer.


Preparación:
Metemos, durante un par de horas, las tripas en un bol con agua, un chorro de vinagre y los culos de las cebollas que nos han quedado de limpiarlas. Limpiamos bien todas la tripas, por dentro y por fuera, dándoles la vuelta como si fuese un calcetín, las enjuagamos varias veces, las atamos por un extremo y las mantenemos en agua con unos trozos de limón hasta el momento de utilizarlas.

Aquí tenemos las tripas, las cuerdas y utensilios utilizados.

Pelamos las cebollas y las picamos en trozos pequeños. En un barreño grande, donde nos quepa todo, juntamos todos los ingredientes, la cebolla, el arroz, la manteca, la sangre y todas las especias, removemos todo para que se mezcle bien y dejamos reposar la mezcla durante 10 horas (podemos hacer la mezcla por la tarde y dejarla hasta la mañana siguiente para embutir las morcillas).

Limpiamos y picamos las cebollas
Pasado este tiempo, procedemos a llenar las tripas, a mano o con ayuda de alguna maquina, en este caso se hizo a mano, como se ve en las fotos, importante, las llenamos hasta poco más de la mitad de la tripa, ya que el arroz engordará al cocerse, atamos todas las morcillas y las reservamos. 

Una vez reposada la masa, llenamos todas las tripas hasta la mitad.

Aquí tenemos a las artistas de las morcillas, Ana Mari, Jose y Mari Mar

Llenamos una cazuela grande de agua, lo suficiente como para meter todas las morcillas, y la ponemos al fuego, cuando esté a punto de arrancar a hervir, pero sin llegar a ello, metemos las morcillas con cuidado, pincharemos con una aguja las que queden arriba sin cubrir con el agua, ya que pueden reventar al hervir. Las tendremos hirviendo durante una hora y cuarto, podemos sacar alguna morcilla para probar si están en su punto o necesitan más tiempo de cocción. 
Iremos retirando la espuma que se crea encima del agua, con una espumadera o con una hoja de col como lo hace Ana Mari.

Hervimos las morcillas y las desespumamos.
 Una vez listas más podremos a secar encima de una panera de mimbre y cubriremos con una sabana y  con el calor que les queda se pondrán morenas y cogerán el brillo característico de estas morcillas.


Aquí tenemos las morcillas listas para consumir.

Una vez secas ya podemos consumirlas, incluso recién hechas, están exquisitas, fritas, asadas, en cocidos, en montaditos, crudas, en cualquiera de sus formas están buenisimas, para conservarlas, lo mejor es congelarlas envasadas al vacío, siempre están mucho mejor frescas, claro está, así que podemos hacer una pequeña cantidad y cuando se acaben volver a hacer unas pocas más.

Se pueden comer fritas, asadas, en cocidos, crudas, calientes, etc...

Estas morcillas se realizaron el el pueblo de Tobes y Rahedo, de la provincia de Burgos, famosa por sus morcillas, pero estas caseras, no tienen punto de comparación con las que podamos adquirir en cualquier carniceria de la zona.


Y donde se han hecho las morcillas? pues en Tobes y Rahedo, dónde si no?



Receta realizada por Esteban, Ana Mari, Jose y Mari Mar.
Tobes y Rahedo, Burgos.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Morcilla de cebolla

Morcilla de Cebolla



Ingredientes para 40- 50 morcillas:
  • 2 o 3 macillos de tripas de vaca (unos 25m de tripa)
  • 4,5 litros  de sangre de cerdo
  • 4kg manteca de cerdo
  • 55kg de cebolla
  • 1kg pimientos
  • 500gr ajo asado
  • 500gr sal gorda
  • 100gr pimienta negra molida
  • 150gr matalahúva molida
  • 200gr pimentón dulce
  • 30gr comino molido
  • 20gr clavo molido
  • 15gr orégano


Preparación:

Lavamos bien las tripas, para ello, se pone sal gorda, vinagre y un par de limones troceados y se frotan las tripas con ello, un poco. Se aclaran con abundante agua tibia. Se les da la vuelta a las tripas, como si de un calcetín se tratara, y se repite el proceso, se vuelven a limpiar bien con agua y se les da otra vez la vuelta. Se cortan las tripas en trozos de unos 40cm (según queramos de larga las morcillas) y se atan por uno de los extremos dejando la cuerda larga en un extremo. Se reservan en agua con limón, hasta el momento de ser utilizadas, en un sitio fresco.

Abuela y nieta preparando las tripas.

Se pelan las cebollas, se pican y se cuecen y se dejan escurrir en un saco de tela toda una noche.

Las tres generaciones picando cebollas.
Las cocemos y las dejamos escurrir toda la noche.

Asamos los ajos en el horno unos 15 – 20 minutos a 180 grados, para poder pelarlo bien, no debe quedar demasiado hecho, los pelamos y los trituramos. Trituramos  los pimientos.

Asamos y picamos los ajos.

Se pica la manteca en trozos pequeñitos de un centímetro más o menos.

Trituramos el pimiento y picamos la manteca.


Se pone la cebolla en una artesa o barreño grande donde quepa toda la mezcla, añadimos la manteca picada, y lo mezclamos bien, podemos añadir más o menos manteca, según queramos que salgan más o menos grasas.

Se le añade la sal y se vuelve a mezclar bien, para que se deshaga bien la sal, se añaden el resto de ingredientes, el ajo asado, el pimiento, la pimienta negra, la matalahúva, el pimentón, el comino, el clavo y el orégano. Se vuelve a mezclar todo bien otra vez. Añadimos la sangre y volvemos a mezclar todo.

Mezclamos todo bien hasta encontrar el punto que más nos guste.

Probaremos la mezcla para ver como esta de sal y especias y poder rectificar a tiempo, para ello podemos coger una pequeña cantidad de la mezcla y freírla en la sartén, y probar. Si esta correcto continuamos, si no rectificamos con lo necesario.
Para embutirlas, necesitamos un embudo, manga churrera, morcillero o lo que cada uno tenga a mano. 
Ponemos las tripas en agua caliente pero no demasiado, para que sean manejables. Llenamos el morcillero con la mezcla, ponemos la tripa y la llenamos. La tripa debe quedar bien llena pero no muy prieta, para que no reviente al cocerla.  Y la atamos con el otro extremo de la cuerda de la misma tripa.

Embutimos las tripas y las rellenamos.

Calentamos agua en un caldero grande y cuando esté bien caliente, apunto de hervir pero sin llegar a hacerlo, introducimos las morcillas pinchándolas con una aguja de coser lana por ambos extremos, una vez, todas las morcillas dentro del agua, avivamos el fuego para que arranque a hervir, luego lo bajamos para que hierva con poca fuerza (si hervimos con mucha fuerza, pueden romperse las tripas) y dejamos cocer durante unos 15 minutos.

Las cocemos y las colgamos con cuidado.

Se sacan del agua, se cuelgan de una vara, pero no del cordón, si no de la tripa, para que no se rompa por el peso y se dejan orear un día, luego se les da la vuelta (colgándolas de la cuerda) y se dejan orear otro día. Llegados a este punto, o bien las congelamos para consumirlas frescas o las dejamos colgadas para secarlas y comerlas secas.
Las dejamos orear un par de dias y listas para consumir!

domingo, 1 de septiembre de 2013

Pepinillos en vinagre



Pepinillos en vinagre


Hoy os presentamos a los pepinillos, están las huertas e invernaderos a pleno rendimiento, por lo que tenemos que aprovecharlo, es el momento de hacerse con un buen surtido de encurtidos en la despensa para todo el año y hoy les ha tocado a los pepinillos.
Son buenos para comer entre horas en dietas ya que aportan pocas calorías, mucha fibra y son muy ricos en vitamina C, por lo que nos prepara para los resfriados del invierno. Los podemos comer solos como aperitivo, picados para acompañar ensaladas, como aderezo en algunas salsas o en rodajas en las hamburguesas.
Hay muchas maneras de prepararlos, nosotros explicaremos la que hemos utilizado toda la vida.
Los pepinillos los recolectaremos entre 3 y 10 cm. Existen pepinillos pequeñitos, para estos quehaceres, pero este año solo hemos plantado de los normales. Tras su recolecta los limpiaremos cuidadosamente con agua y les pasaremos un paño para acabar de limpiarlos.

Los colocamos en los botes.
Los pepinillos los introducimos en botes esterilizados hasta llenarlos, y los cubrimos con una mezcla de vinagre y agua (agua previamente hervida), 2/3 de de vinagre 1/3 de agua, o si os gusta mucho el vinagre, 3/4 de vinagre y 1/4 de agua.

Añadimos el agua, la sal y el vinagre.
Pasadas 2 o 3 semanas ya estarán listos para comer, dependiendo del grosor de los pepinillos, cuanto más gordos, más tiempo los tendremos dentro.
Podemos añadirles trozos de pimiento rojo, rama de hinojo o alguna cayena para darles un puntito diferente.
Si vamos a guardarlos durante mucho tiempo, tendremos que envasarlos al vacio, para ello, pondremos los botes en una cazuela cubiertos de agua y los herviremos unos minutos, nosotros no lo hacemos ya que no les damos tiempo para ello, en unas semanas han desaparecido todos los pepinillos.
Que decir... Ríquísimos!!!

viernes, 23 de agosto de 2013

Alcaparras y Alcaparrones



Alcaparras y Alcaparrones.



Planta conocida como: Alcaparra, Alcaparras, Alcaparrones, Alcaparro, Alcaparrera, Alcaparrón, Alcaparronero, Caparro, Haba del diablo, Tapenera, Cabriola, Palo del diablo, Caper, Câprier, Cappero, Kaperstaude. Pertenece a la familia de las  Caparidáceas y su nombre científico es Capparis spinosa.

Es una planta de tipo perenne, puede crecer hasta el metro y medio de altura, como si fuese una zarza, tiene las hojas redondeadas, con espinas, flores vistosas y grandes, blancas o rosadas, con largos estambres de color violeta. Sus yemas (yema de donde sale la flor) y sus frutos son comestibles (alcaparras y alcaparrones). Los alcaparrones en su estado inicial (cuando se recolectan para su consumo) son verdes, con carne blanca y pocas semillas sin formar, en su estado adulto son verdes, de carne rosada y muchas semillas ya formadas.

Aquí vemos la planta con sus hojas y sus grandes flores
Puede vivir tanto en lugares rocosos o muros como en tierras pobres, siempre en solanas, frecuente en el sur de España, norte de Marruecos y toda la costa del Mediterráneo. 

Las yemas de la planta (alcaparras) justo antes de abrir para salir la flor.
Florece desde mediados de primavera hasta finales de verano, teniendo varias floraciones consecutivas, por lo que hay que estar muy atento para su recolecta, ya que no florece toda a la vez.

Una vez seca la flor, salen los frutos, los alcaparrones.

Aplicaciones culinarias: Los romanos ya conocían las aplicaciones de las yemas (alcaparras) y los frutos (alcaparrones), que se encurtían con sal y se utilizaban como condimento.

Hoy en día se utilizan, por ejemplo, para la salsa tártara, salsa de yogur, para acompañar el "steak tartar" o el salmón ahumado o, simplemente, de aperitivo (el alcaparrón).


Nosotros encurtiremos alcaparras y alcaparrones de varias maneras. Las alcaparras las recolectaremos de unos 6-8mm aproximadamente, mucho más grandes, la flor está formada y estaría la alcaparra “pasada”, los alcaparrones los recolectaremos de unos 1–2,5cm, si los cogemos mucho mas grandes estarían las semillas muy formadas y también estarían “pasados”. Tras su recolecta los limpiaremos cuidadosamente para no dejar restos de tierras.

Alcaparras y alcaparrones, separados y limpios, desecharemos los grandes.
Manera 1:
Las alcaparras y los alcaparrones los introducimos en botes hasta llenarlos, y los cubrimos con una mezcla de vinagre y agua (agua previamente hervida), 2/3 de de vinagre 1/3 de agua, o si os gusta mucho el vinagre, 3/4 de vinagre y 1/4 de agua. Podemos añadir alguna cayena o rama de hinojo para darles un toque especial. Hay quien lo pone un par de dias al sol, otros no, nosotros las pusimos, cogen un color más marroncito. En un par de semanas ya podremos degustar nuestra cosecha.

Preparando las alcaparras.
Manera 2:
Los alcaparrones los introducimos todos en un recipiente, añadimos salmuera (agua con un puñado de sal) hasta cubrirlos, luego tapamos el recipiente con hojas de parra o paja, y los dejamos unos 7 días al sol, tendremos que añadir algo de agua si se evapora muy rapido, pasado este tiempo, los lavamos y los metemos en botes con agua y vinagre como anteriormente hemos citado. Pasadas dos semanas listas para el plato.

Alcaparrones puestos al sol tapados con las hojas de parra.

Preparados para almacenar en la despensa, a esperar mínímo 2 semanas.


Aqui los tenemos listos para comer como aperitivo, deliciosos!!